LAS MUJERES ALZAMOS LA VOZ EN LA COP30: POR LA VIDA, LOS TERRITORIOS Y UNA TRANSICIÓN JUSTA

En la COP30, las mujeres que integramos la Plataforma Mujeres y Derechos a Tierra y Territorios alzamos nuestras voces para exigir que la justicia climática sea una realidad. Mujeres rurales, indígenas, afrodescendientes, campesinas, pescadoras y defensoras de la vida hicimos oír nuestras demandas desde los territorios que habitamos y cuidamos.

Nuestra lucha no comenzó en este espacio. Somos herederas de saberes ancestrales, guardianas del agua y las semillas, cuidadoras de la biodiversidad, defensoras del territorio y constructoras de economías comunitarias. Sin embargo, seguimos enfrentando desigualdades estructurales, despojo, violencia y criminalización. Por ello, afirmamos en la COP30 que no existe transición justa ni soluciones climáticas reales sin las mujeres. Las decisiones globales deben escuchar, reconocer y financiar nuestras contribuciones, saberes y derechos.

Para la COP30, presentamos nuestras demandas en torno a cuatro ejes principales:

1. Mujeres por la Crisis Climática

Las mujeres enfrentamos impactos diferenciados por nuestra relación directa con la tierra, el agua, la producción de alimentos y los cuidados. Aun así, nuestras voces permanecen subrepresentadas en los espacios donde se toman decisiones globales.

Nuestras demandas:

  • Reconocer y fortalecer el liderazgo de las mujeres como cuidadoras de la vida, los territorios y la biodiversidad.
  • Incluir la perspectiva de género e interseccionalidad en todas las políticas climáticas.
  • Visibilizar conocimientos tradicionales y comunitarios de mujeres rurales, indígenas y campesinas.
  • Participación real y financiada de mujeres en la toma de decisiones climáticas.

2. Tierra, territorio y defensa de la vida

La defensa del territorio es defensa de la vida. En toda América Latina y El Caribe, las mujeres enfrentan violencia, intimidación y criminalización por proteger tierras y comunidades.

Nuestras demandas:

  • Garantizar el derecho de las mujeres al acceso y la tenencia segura a la tierra, territorios y recursos productivos.
  • Defender los territorios y detener la violencia y criminalización contra defensoras ambientales.
  • Los países que aún faltan, ratifiquen el Acuerdo de Escazú y los que ya lo hicieron, procedan a su implementación con recursos suficientes.
  • Detener el despojo territorial y las actividades extractivas sin consulta previa, libre e informada a los pueblos indígenas.

3. Economía y Transición Justa

Las mujeres proponemos caminos para una transición justa basada en derechos, sostenibilidad y vida digna.

Nuestras demandas:

  • Asegurar una transición energética justa que respete los derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas.
  • Promover agroecología, soberanía alimentaria y protección de plantas nativas.
  • Impulsar producción comunitaria y mercados locales y fortalecer el consumo interno.

4. Agua, Biodiversidad y Cuidado

La crisis climática está afectando el acceso al agua, la biodiversidad y los sistemas de alimentación. Además, las tareas de cuidado siguen recayendo sobre las mujeres sin reconocimiento ni apoyo estatal.

Nuestras demandas:

  • Garantizar el acceso al agua para uso doméstico y productivo.
  • Recuperar saberes ancestrales y prácticas comunitarias de conservación.
  • Proteger ecosistemas, semillas nativas y sistemas alimentarios locales.
  • Crear sistemas de monitoreo y acción comunitaria frente la crisis climática.
  • Crear mecanismos de protección social inclusivos que incorporen los cuidados como base del bienestar y la autonomía económica de las mujeres rurales, valorando las estrategias comunitarias y la preservación de la naturaleza.

La transformación que necesitamos no vendrá sólo desde los documentos oficiales ni desde los salones de negociación. Vendrá desde los territorios donde las mujeres ya estamos construyendo alternativas, regenerando ecosistemas, sosteniendo comunidades y defendiendo la vida.

Por eso, en esta COP30 hemos llevado nuestras demandas, nuestras voces y nuestras propuestas. Queremos que se nos escuche, que se actúe y que se priorice la justicia ambiental y social, colocando a las mujeres en el centro de las decisiones y de las soluciones climáticas

Porque sin mujeres, no hay justicia climática.